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De hecho, en 1982, la Accademia Italiana della Cucina registró la receta oficial del ragù ante la Cámara de Comercio de Bolonia. Según la tradición, el acompañamiento perfecto para esta salsa son los tagliatelle, no los espaguetis como se suele pensar. La pasta ancha y porosa atrapa mejor el ragù y permite disfrutar plenamente de su textura y sabor profundo.
Hoy, en La Cocina del Chef Mike, te comparto una versión fiel a esa tradición boloñesa, con mis toques personales para potenciar su esencia y transportarte directamente a una trattoria en el corazón de Bolonia.
(para 4 personas)
50 ml de aceite de oliva virgen extra
500 g de carne molida mixta (ternera y cerdo)
2 zanahorias (brunoise)
4 dientes de ajo (ciselado)
150 g de cebolla (brunoise)
2 ramas de apio (brunoise)
4 cdas de pasta de jitomate
6 jitomates (concassé)
150 ml de vino tinto seco
150 ml de leche entera
8 hojas de albahaca fresca
20 ramas de perejil liso fresco
Sal, pimienta negra, azúcar (c/s)
Parmigiano Reggiano (para servir)
400 g de tagliatelle frescos
Preparación
Para el ragù
Dorar la carne: En una cazuela grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Añade la carne molida y dórala bien, removiendo, hasta que esté bien sellada y pierda el líquido. Sazona con sal y pimienta.
Sofrito clásico: Incorpora la cebolla, el apio, la zanahoria y el ajo. Cocina a fuego medio hasta que las verduras estén suaves y fragantes (10 min aprox.).
Concentrar sabor: Agrega la pasta de jitomate y cocina 2–3 min removiendo para caramelizar ligeramente.
Deglasar: Vierte el vino tinto y deja que evapore el alcohol (3–5 min).
Agregar tomate: Incorpora los jitomates concassé, las hojas de albahaca y una pizca de azúcar. Mezcla bien.
Cocción lenta: Baja el fuego al mínimo y deja cocinar destapado 1,5 a 2 horas, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa espese y se concentre.
Finalizar: Añade la leche poco a poco, mezcla y cocina 10 min más. Rectifica sal, pimienta y azúcar. Agrega el perejil picado y reserva.
Para la pasta
Cuece los tagliatelle en abundante agua con sal hasta que estén al dente.
Escurre y mezcla con parte del ragù caliente.
Presentación
Sirve los tagliatelle con ragù, espolvorea Parmigiano Reggiano recién rallado y decora con hojas de perejil o albahaca. Un chorrito de aceite de oliva por encima realza el sabor.
Consejos del Chef Mike
«El secreto de un buen ragù no es solo la calidad de la carne, sino la paciencia. Permite que la salsa se cocine despacio, que cada ingrediente libere su alma y que los sabores se fundan con armonía. Acompáñalo con un buen vino tinto italiano y no olvides espolvorear un generoso Parmigiano Reggiano antes de servir. Te prometo que cada bocado será un viaje a Italia.»
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Ingrediente
Cantidad
Vino blanco
60 ml + 80 ml
Azafrán
1 a 2 g
Echalot (chalota)
3 pzas
Aceite de oliva
60 ml
Costilla de cerdo (spare rib)
2 pzas
Chorizo
100 g
Pierneas o Muslos de pollo
2 pzas
Cebolla blanca
50 g
Ajo
1 diente
Pimiento rojo
½ pza
Pimiento verde
½ pza
Arroz extra-largo
250 g
Jitomates maduros
2 pzas
Fondo de pescado
300 ml
Páprika
1 cdta
Almeja chirla
10 pzas
Jaiba
2 pzas
Camarón mediano con cabeza
6 pzas
Mejillones frescos
6 pzas
Chícharos (blanqueados)
50 g
Sal y pimienta
al gusto
Clavo (en polvo)
½ cdta
Preparación
Infusión de azafrán En un cazo pequeño, calienta 60 ml de vino blanco y añade el azafrán. Deja infusionar a fuego bajo durante 5 minutos. Colar y reservar.
Cocción de los mejillones En otra olla, vierte 40 ml de vino blanco junto con las echalotes finamente picadas. Agrega los mejillones limpios y un poco de agua, solo hasta cubrirlos. Lleva a ebullición, añade una pizca de sal, tapa, apaga el fuego y deja reposar tapados durante 5 minutos. Cuela el líquido y reserva por separado tanto el líquido como los mejillones (retira las conchas y limpia).
Cocción de las almejas Repite el mismo procedimiento anterior con las almejas: 40 ml de vino blanco, agua hasta cubrir, pizca de sal, ebullición, reposo tapado, colar y reservar tanto el líquido como las almejas.
Salteado de carnes En una paellera amplia, calienta el aceite de oliva a fuego alto. Dora las costillas de cerdo, los muslos de pollo y el chorizo en rodajas. Una vez bien sellados, retira las carnes y resérvalas.
Preparación del sofrito Baja el fuego a medio (añade un poco más de aceite si es necesario). Incorpora la cebolla picada, el ajo picado y los pimientos en tiras. Saltea durante 2 minutos. Agrega el arroz y sofríe hasta que empiece a sonar como arena (textura crujiente). Incorpora los jitomates rallados o triturados y cocina hasta que el agua se evapore.
Incorporación de líquidos y condimentos Vierte la infusión de azafrán, deja reducir ligeramente, luego añade el fondo de pescado, los líquidos reservados de la cocción de mejillones y almejas, sal, pimienta, clavo en polvo y páprika. Mezcla bien.
Cocción del arroz Incorpora las costillas, el pollo y el chorizo. Cocina a fuego bajo durante 10 minutos. Si es necesario, agrega más fondo de pescado para mantener el nivel de líquido.
Adición de mariscos y finalización Pasados los 10 minutos, agrega las jaibas cortadas, los camarones limpios, las almejas, los mejillones y los chícharos. Cocina a fuego bajo por 10 minutos más, hasta que el arroz esté en su punto.
Reposo Retira la paellera del fuego. Cubre con un paño limpio o papel aluminio y deja reposar durante 10 minutos antes de servir.
Recomendación del Chef Mike
Para lograr una paella digna de aplausos, no remuevas el arroz una vez que hayas agregado el fondo y el marisco. Deja que se forme ese tesoro dorado llamado socarrat, la costra crujiente que se pega al fondo. Es la firma de una paella bien hecha y el detalle que hará que todos quieran raspar la paellera.
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Esta receta evoca los sabores de hogar, con su mole especiado, los romeritos bien sazonados y las clásicas tortitas de camarón que le dan ese toque único. Si nunca los has probado, prepárate para una explosión de sabor muy nuestra.
Ingrediente
Cantidad
Chile mulato
50 g
Chile pasilla
50 g
Almendras sin piel
50 g
Pasitas
30 g
Chocolate de mesa
1 pieza
Tortilla (dura o del día anterior)
1 pieza
Pimienta negra entera
5 g
Clavo de olor
2 piezas
Semilla de cilantro
½ cucharadita
Anís
½ cucharadita
Plátano macho maduro
1 pieza
Semillas de chile
10 g
Manteca
100 g
Sal
5 g
Pimienta molida
5 g
Romeritos (limpios)
300 g
Nopales (cocidos y en tiras)
150 g
Huevo
1 pieza
Polvo de camarón seco
50 g
Aceite vegetal (para freír)
200 ml
Preparación
Para el mole
En una budinera o sartén grande, derrite la manteca y dora ligeramente los chiles (mulato y pasilla) sin que se quemen, ya que eso puede dar un sabor amargo. Retíralos y reserva.
En la misma grasa, dora las almendras sin piel y reserva. Luego, dora la tortilla troceada, el plátano macho en rodajas, las pasitas, las semillas de chile y el resto de los condimentos: pimienta, clavo, semilla de cilantro y anís.
Una vez dorado todo, coloca en una olla o cazo con un poco de caldo o agua caliente. Agrega los chiles y las almendras y deja hervir durante 10 minutos. Después, licúa hasta obtener una salsa espesa y tersa.
Regresa la mezcla licuada al fuego, sazona con sal y pimienta, incorpora el chocolate de mesa y cocina hasta que se disuelva por completo. Ajusta la textura con más caldo si es necesario.
Añade los romeritos ya blanqueados a la inglesa (pasados por agua hirviendo con sal y luego en agua con hielo) y los nopales cocidos.
Para las tortitas de camarón
Separa el huevo. Bate las claras a punto de nieve, luego incorpora las yemas con movimientos envolventes.
Agrega el polvo de camarón y mezcla suavemente hasta integrar.
Con ayuda de una cuchara, forma pequeñas tortitas y fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados. Escúrrelas sobre papel absorbente.
Emplatado
Sirve los romeritos calientes acompañados de las tortitas de camarón recién hechas. ¡A disfrutar!
Recomendación del Chef Mike
“Para darles un giro especial, puedes agregar papitas cambray cocidas o incluso un toque de nuez moscada al mole. Y si te sobran tortitas de camarón, ¡ponlas en bolillo al otro día y hazte una torta navideña que te va a cambiar la vida!”
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